Trabajando pala la Máquina - Fragmentos de vida y muerte de un moderador de contenido
Una investigación auto-etnográfica sobre la trituradora psicológica que es la moderación de contenidos. Revelando lo que no debería seguir oculto.
by Horacio Espinosa
Cite this work as:
Suggested citation: Espinosa, H. (2026). „Trabajando pala la Máquina – Fragmentos de vida y muerte de un moderador de contenido“. [“Working for the Machine – Fragments of life and death of a content moderator“]. In: M. Miceli, A. Dinika, K. Kauffman, C. Salim Wagner, and L. Sachenbacher (eds.) Data Workers‘ Inquiry. Creative Commons BY 4.0. https://data-workers.org/horacio
This piece can be used, shared, and adapted with proper attribution.
Trigger Warning
Esta zine trata sobre el trauma y las enfermedades mentales. Incluye descripciones e ilustraciones de violencia gráfica, menciones al suicidio y las autolesiones que pueden resultar angustiosas para algunos lectores.
Se recomienda discreción al lector. Por favor, proceda con cuidado.
Trabajando para la máquina es todavía un embrión, un proyecto no del todo articulado que quiere desplegar su potencia. No es un tratado académico ni un ejercicio de catarsis. Es una investigación en primera persona que intenta revelar lo que no debería seguir oculto y que, sin embargo, ha permanecido demasiado tiempo en el ámbito privado.
¿Cómo es posible que las condiciones laborales y las consecuencias psicológicas para los moderadores de contenido de Meta (Facebook e Instagram) sigan siendo invisibles? La respuesta es simple y dolorosa: un esfuerzo corporativo sistemático por silenciarlas. NDAs agresivos, cooptación sindical, amenazas, manipulación y, sobre todo, el miedo inducido a hablar ha sostenido ese muro. De esa necesidad nace el método: la autoetnografía. El zine se apoya en conversaciones, recuerdos y entrevistas, pero su columna vertebral son mis propias vivencias. Dialogo con experiencias de antiguos compañeros; sus identidades y palabras han sido distorsionadas para protegerlos de riesgos laborales o legales. Si altero detalles, es para preservar su anonimato, no la verdad. Nadie debería hablar por otro. Cada cual tiene su voz. Pero esta vez hablo también por quienes no pueden hacerlo.
El texto es un cadáver despedazado, en más de un sentido. Es un fanzine hecho con retazos de un trabajo mayor aún por venir; de ahí su forma fragmentaria, casi experimental. Pero también está compuesto por los restos de los cuerpos que vi durante cinco años como moderador de contenido. Lo he troceado y expuesto como en una carnicería: cuerpos masacrados, torturados, prostituidos, explotados, ridiculizados, en múltiples formatos. Eso es lo que hace un moderador de contenido para Meta —y probablemente para cualquier Big Tech—: mirar cientos, miles de cuerpos circulando por la red y clasificarlos. Aunque la propaganda corporativa hable de “proteger comunidades”, lo que hacemos es etiquetar.
El trabajo es una trituradora psicológica. A quienes rendimos más —los llamados high performers— se nos “premia” con flujos cada vez más violentos y degradantes: personas ahorcándose, disparándose en la cabeza, niños abusados. Lo más atroz producido por el ser humano, repetido durante días, como una versión digital de La naranja mecánica. La mente queda en alerta permanente.
About the Author
Horacio Espinosa
Si nos ceñimos estrictamente a mi trayectoria profesional, soy científico social. Tengo un doctorado Cum Laude en Psicología Social por la Universidad Autónoma de Barcelona y experiencia posdoctoral en Antropología Social por la Universidad de Barcelona. Aunque, para ser justos, también he sido periodista musical y camarero.
Mis intereses han girado siempre en torno a la cultura urbana y a esos rincones menos iluminados de la historia de las ciudades. Pero como existe esa obstinada costumbre de comer tres veces al día, terminé trabajando cinco años como moderador de contenido para una subcontrata de Meta. He sobrevivido tanto a la exposición cotidiana de lo peor de la humanidad, como a las formas más ásperas de la cultura corporativa capitalista.
Agradezco a Data Worker’s Inquiry la oportunidad de contarlo.